El acoso laboral invadió a los empleados de la rama judicial del Tolima

A diario en los despachos judiciales del frío Palacio de Justicia de Ibagué se encuentra uno con la maratónica jornada laboral que deben llevar los empleados de las distintas dependencias de los operadores de justicia. Ellos tienen a su cargo sustanciar, sacar fallos, analizar los expedientes, radicarlos, hacer oficios, atender público y hacer embargos, entre otros.

El acoso laboral impuesto por jueces y superiores es evidente y no sólo se presenta allí, porque en el resto de los juzgados ubicados en los municipios se hace aún más evidente.

Y es que de no cumplir con el tope máximo del dia, existe el riesgo de que el juez no reciba una buena calificación del superior , y a los empleados se les abriría un disciplinario que les dañaría su hoja de vida.

Sin embargo los servidores judiciales temen denunciar estos hechos ante el Comité de Convivencia por temor a represarias laborales.

Sin embargo, El Cronista.co conoció que dos trabajadores de los Juzgados de Santa Isabel y el Guamo, dejaron el temor y lo hicieron, sin embargo han tenido que afrontar el acoso, el bulling y en si la carga laboral de sus jefes inmediatos y hasta procesos de carácter disciplinario.

Actualmente la mayoría de juzgados sólo cuentan con un secretario, dos oficiales mayores, dos escribientes, un asistente judicial y un citador, quienes no dan abasto para desempeñar las múltiples funciones que se les impone a diario, haciendo falta más talento humano para desarrollar esas labores.

Además, las cargas impuestas son enormes, porque la cantidad de expedientes que reposan en el piso, y encima de los escritorios se encuentran a la espera de que estos funcionarios procedan a evacuarlos, para ser firmados por el juez, evidenciándose además que el sistema penal acusatorio del país está a punto de colapsar.

Pero el acoso laboral no solo va de superior a empleado, también se ve marcado este comportamiento entre los mismos empelados, en dónde algunos amenazan laboralmente a los otros, sino cumplen con las órdenes.

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La situación se ha vuelto insoportable debido a que esto ha desencadenado enfermedades de orden mental, gástrico, deterioro en el sistema nervioso, así como problemas de índole cardiaco. El estrés abunda al interior de los juzgados penales, de los juzgados de pequeñas causas en el Centro de Servicios ubicado el cuarto piso y en cada rincón del Palacio de Justicia.

“No hallamos la hora de salir a descansar afirmó un funcionario que no reveló su nombre por temor a las represalias, es lamentable que se haya perdido el sentido humano, porque aquí ya no se puede pensar en navidad o año nuevo, ya que hace unos 20 años se celebraba en paz y en armonía con el resto de compañeros”, dijo una fuente que por razones obvias nos reservamos su nombre.

“Ahora lo que abundan son amenazas, conozco el caso de compañeros que se encuentran en manos de psiquiatras y psicólogos, muchos de ellos con enfermedades terminales, otros que deben pedir permiso para ir al médico de manera constante, aspecto que no debe ser así, porque uno debe sólo informar”, puntualizó.

El Cronista.co, conoció el caso de un juez penal que no pudo ganarle la batalla al cáncer, y quien debió afrontar muchas situaciones que en materia de atención médica debía tener por su dignidad humana, igualmente de otra servidora judicial que murió a consecuencia de una alta depresión.

La junta directiva de Asonal Tolima en cabeza de Antonio Quintero, han manifestado que “el Gobierno nacional no quiere darle una solución a la crisis que se evidencia en toda la rama judicial, por cuanto no son sólo los juzgados sino también en la misma Fiscalía. “Ya el acoso es tan grande que como no se cuenta con un manual de funciones, a cada servidor judicial se le están metiendo tareas que no son de su competencia”.

Recientemente la Asociación Nacional de Funcionarios y Empleados de la Rama Judicial Asonal Judicial Seccional Tolima, denunció el acoso laboral del que están siendo objeto los empleados y exempleados del Juzgado Primero de Familia de Ibagué, quienes están siendo víctimas de ataques verbales, críticas injustificadas, amenazas constantes de disciplinarios por conductas a todas luces atípicas.

Es así que un hecho reciente fue presenciado por los servidores y por los propios usuarios del Juzgado, quienes vieron como la funcionaria Anny Liliana Rodríguez Pineda fue echada del Juzgado a gritos por el Juez Luis Carlos Prieto Nivia, quien energúmeno la increpó por el solo hecho de haber pasado a saludar a sus excompañeros de trabajo.

Ante esto, Asonal Judicial señaló en un comunicado que: “Respetamos la autonomía e independencia de los nominadores de todas las instancias, pero no orquestamos la arbitrariedad, el capricho y la grosería de ninguno”.

“Igualmente exigimos respeto de los derechos fundamentales de los trabajadores y trabajadoras judiciales y por eso, demandamos enérgicamente que estas conductas no se repitan y que cuando se tornen sistemáticas como en este caso, sean objeto de sanción por parte de las autoridades disciplinarias, sin importar lo humilde o encumbrado que sea quien las comete; solo de esta manera se protegen los derechos al trabajo y a la dignidad humana de los judiciales”, indica el documento.